La escena electrónica en Monterrey está a punto de vivir uno de esos días que se cuentan después como leyenda. El próximo 16 de mayo, Solomun llega por primera vez a la ciudad para tomar el control del Parque Fundidora con un set que promete ser tan hipnótico como inolvidable.

A partir de las 2:00 PM, el venue se transformará en un open air donde el tiempo se mide en beats. Serán más de 10 horas de música continua, con ese sello inconfundible de Solomun que mezcla house, techno y sonidos progresivos, llevando a la pista por subidas intensas y bajadas emocionales. No es solo un DJ set, es un viaje completo que evoluciona con el atardecer y explota en la noche.

Este evento no solo destaca por su duración, sino también por la experiencia: un ambiente cargado de energía, producción de alto nivel y una conexión directa entre artista y público que ha convertido a Solomun en uno de los nombres más respetados de la electrónica global.

Tipos de accesos: elige tu propia aventura
Aquí no hay una sola forma de vivirlo, sino varias rutas según qué tan cerca quieres estar del corazón del rave:
Sunset Pass ($995)
Acceso de 2:00 PM a 6:00 PM. Ideal si quieres vivir el arranque del evento y atrapar ese momento mágico donde el sol se despide mientras la música sube de intensidad.
General Admission ($1350 – Fase 2)
La entrada clásica pero completa: acceso al escenario principal, barras, sanitarios y oferta gastronómica. Todo lo necesario para disfrutar la experiencia sin filtros.
VIP ($2250 – Fase 2)
Para quienes quieren más comodidad sin perder el vibe. Incluye acceso preferente, baños exclusivos, barra dedicada y mejores zonas de visibilidad.
Backstage Experience ($3500 – Fase 2)
El nivel “estás dentro del sueño”. Acceso a zona premium cerca del DJ, hospitalidad especial, barra exclusiva, baños privados y atención personalizada. Lo más cercano a vivir el set desde la cabina.

Los boletos ya están disponibles y todo apunta a que volarán rápido. No es para menos: ver a Solomun en este formato, en uno de los espacios más icónicos de Monterrey, es de esas experiencias que no se repiten fácilmente.

Así que sí, ve armando el outfit, avisando al crew y preparando las piernas… porque esa tarde, la ciudad no duerme: baila.






