Entre beats dosmileros y texturas electrónicas pulidas, Epidemic of Boringness construye su identidad como si fuera un collage sonoro en constante mutación. Para el dúo no hay fórmula rígida, pero sí intención: “Es una decisión consciente, pero el proceso creativo muchas veces nos guía… elegimos la versión que mejor funciona para lo que queremos transmitir”, explican.

Esa dualidad también vive en su dinámica personal. Crecieron con las mismas referencias, pero con gustos distintos, lo que convierte cada sesión en un laboratorio emocional: “Tenemos la confianza de discutir o debatir una idea en cualquier momento”. Sí, a veces hay fricción, pero de ahí salen chispas.

Uno de los momentos clave en su proceso fue “Dejarlotodo”, track que nació y se cerró en una sola sesión junto a Alaíde. “Cuando una idea pasa por ese filtro, lo mejor es comprometerse a terminarla”, cuentan. Una pista de que cuando la química aparece, no la piensan dos veces.

Su EP Caos encapsula perfectamente su presente creativo: un proyecto armado entre ciudades, computadoras y estados emocionales distintos. “Fue como un collage… ese desorden se refleja en cómo se ensamblaron las canciones”.
Sobre lo que viene, dejan claro que seguirán explorando ese punto medio entre pista de baile y viaje introspectivo: “En unas canciones priorizamos la emoción, en otras imaginamos a alguien bailando”.

¿El objetivo? Mantener el juego vivo. “Nos gusta tomarnos en serio nuestra música, pero también reírnos de lo que hacemos”. Y justo ahí, entre lo serio y lo juguetón, es donde su próximo capítulo empieza a tomar forma.






