Entre guitarras que respiran ansiedad y letras que no piden permiso para doler,en entrevista para MDM Osmi presenta una etapa en la que el control deja de ser protagonista y la honestidad toma el volante en su nuevo lanzamiento, “Evolución Sin Control”.
Lejos de vender una narrativa perfecta, el artista reconoce que su proceso creativo ha sido más reacción que planeación. “No siempre las cosas se van a dar como tú las imaginaste… es el poder adaptarte y crecer siendo fiel a ti mismo”, comparte, dejando claro que su música nace desde la aceptación del cambio constante.

El tema se siente como una conversación interna a media noche. Una especie de negociación entre versiones pasadas y presentes. Hoy, Osmi lo tiene claro: “La que gana es la que es más fiel a lo que soy, a mis creencias y a mi forma de ser”. Esa brújula interna guía un sonido que mezcla rock electrónico y alternativo con una fuerte carga emocional.
La vulnerabilidad no es un recurso estético aquí, es el núcleo. El cantante aborda temas como ataques de pánico, soledad y rupturas sin filtro. Y aunque abrirse tiene un costo, no hay marcha atrás: “No tengo tanto miedo a abrirme… pero cuesta aceptar que cuando eres vulnerable, la gente te ataque” expreso el cantautor.

En lugar de huir del caos, Osmi lo integra a su narrativa. Aunque desde fuera su propuesta puede parecer contradictoria, él la entiende como una línea clara dentro de su propio universo: “Sigo una línea… canciones que hablan de mi vulnerabilidad”.
Más que una evolución tradicional, este lanzamiento marca un quiebre. Uno que viene arrastrándose desde hace tiempo: “La misma crisis existencial que me trajo a la cantada… es algo que llevo desde hace tres años”.

Al final, entre distorsiones y emociones al límite, hay una idea que sostiene todo: no hay control real. Y quizá ahí está la clave. “Tienes que adaptarte a lo que tienes y tratar de hacer lo mejor con eso”. Osmi no intenta tener todas las respuestas. Prefiere cantar las preguntas. Y en ese ruido, encuentra su verdad.






