Barry B: “No soy quien para decir que mi directo es bueno, pero sé que lo es.”

Barry B no es solo un nombre artístico, es un alter ego que vive entre la impulsividad y la vulnerabilidad. Con una propuesta que mezcla géneros y un directo que es su mejor carta de presentación, el artista español aterriza en CDMX para presentarse ante un público nuevo. 

¿Cuándo Barry B dejó de ser solo un alter ego y tuviste que aprender a separarlo de Gabriel?

En el momento en que me tuve que ganar la vida con Barry. Todos los artistas tienen que aprender a separar a la persona del artista porque si no te vuelves loco. Yo lo guardo para los shows. Si fuera Barry 24/7, creo que estaría muerto, porque es mi faceta más alocada. Lo uso para trabajar y lo tengo bastante controlado.

¿La mezcla de géneros en tu música es decisión estética o algo generacional?

Es más generacional. Los chavales de ahora tenemos el ordenador y probamos un millón de cosas. Si nos gusta el rock alternativo de los 90 con un reggaetón de hace diez años, lo mezclamos. Tenemos todo a mano y se convierte en un laboratorio donde puedes mezclar con total libertad. A veces sale bien y otras no, pero es una nueva forma de hacer música.

Vienes de llenar grandes salas y ahora tocas en CDMX en un espacio más íntimo. ¿Qué cambia?

Es mejor porque es empezar de cero y dar el 100%. Como no te conocen, tienes que estar ultra metido dentro del show y generar una comunidad como la que ya se crea en espacios grandes en España.

¿Cómo decides qué colaboraciones suman a tu proyecto?

Busco que me caigan bien y que me molen. Que vea el proyecto y diga “mola”. Me parecen genuinos. Ahora que esto se va profesionalizando, también cuidamos que encaje estéticamente y que no te pegue con las canciones.

¿Qué debe entender una marca antes de colaborar contigo?

Igual que con un artista, me tiene que gustar. Con adidas hemos tenido mucha sinergia porque me encanta. Luego valoramos si encaja, si no me van a explotar mucho y cuánto pagan.

¿Qué tiene tu directo que no queda en un disco?

La energía del directo. Es una transformación total. No soy quien para decir que mi directo es bueno, pero sé que lo es. Lo hemos curado muchísimo este año y creo que es nuestra mejor forma de marketing porque la gente vuelve.