Con solo 21 años, IKONIKO se está posicionando como una de las figuras más prometedoras del reguetón mexa. Con Platinada Vol. 2, el artista del sur de la CDMX consolida su sonido y su versatilidad. Aquí nos cuenta cómo llegó hasta aquí y hacia dónde quiere ir.
Arrancaste 2024 con Luces de rojo, un proyecto más cercano al trap y la electrónica. ¿Qué representó para ti?
Fue un desahogo total. Venía de una etapa muy triste y esa música me permitió vaciar una historia de una relación tóxica y muy fuerte que viví.
¿Cómo diste el salto al reguetón con Platinada?
El reguetón siempre me atrapó desde morro. Yo crecí escuchándolo junto con metal y rock, y mezclar esas raíces me llevó a este sonido. Me gusta experimentar, y el reguetón se me da muy bien.
Tu colaboración con Fuentes Prod y Cachirula fue un boom. ¿Cómo surgió?
Cachirula me siguió y yo le respondí para armar una canción. Todo fluyó súper orgánico. Le pedí a Fuentes que produjera porque confío en él para todo mi proyecto. De ahí también salió la idea para UY.
En Platinada Vol. 2 colaboras con Cachirula, Ruso Doble Zeta y Enzo. ¿Qué aportan?
Aportan nuevas voces y versatilidad. Son colaboraciones perfectas para el EP y elevaron mucho la calidad del proyecto.
¿Qué representa este EP en tu carrera?
Es un paso más y el proyecto al que más tiempo, dinero y energía le he invertido. Me estoy conceptualizando cada vez más y este EP refleja esa evolución.
Hablemos de “Conquistón”. ¿Cómo nació?
La hice grabando en casa de Fuentes, como siempre. Nos gustó tanto que decidí meterla al EP en lugar de guardarla para el álbum que estamos haciendo juntos.
También incluyes “Deseo”, una canción más íntima. ¿Por qué mostrar ambas facetas?
Por la versatilidad. Me gusta moverme del perreo pesado a algo más melódico y romántico. Quiero que mi proyecto siempre tenga cambios fuertes.
¿Qué diferencia hay entre Platinada y Platinada Vol. 2?
El concepto es el mismo. Platinada es mi musa. La diferencia es la calidad. En lo musical y lo visual, Vol. 2 es muchísimo más sólido.
Vienes del sur de la CDMX. ¿Cómo influye tu barrio?
Crecí en Coapa y ahora vivo en Tepepan, en Xochimilco. Es un lugar muy tranquilo y esa paz ha sido clave para mi vida y mi proyecto. Afortunadamente crecí bien, con apoyo de mi familia, y eso me marcó.
Con 21 años, ¿qué huella quieres dejar en el reguetón mexa?
Más que solo en el reguetón, quiero dejar una huella como artista. Yo quiero dejar una huella en este país; yo quiero ser el artista más grande del mundo. Sé que es un camino difícil, pero nací para eso.
¿Qué viene después de este EP?
En septiembre salen todos los videos de Platinada. A finales del mes lanzo una canción con Chester, rumbo a un álbum en febrero con puras morras. También vienen muchos shows y más lanzamientos.
Para cerrar: ¿por qué “IKONIKO”?
Tenía una marca de ropa y una amiga me regaló una chamarra de Kaotiko. Me gustó cómo sonaba, empecé a jugar con “Nico” en mi cabeza y salió “IKONIKO”. Al principio lo escribía con C, pero recordé la chamarra y lo cambié a K. Además, es una palabra que todos usan y es fácil de recordar.






