Conversamos con la cantautora colombiano-canadiense Tei Shi sobre su nuevo sencillo 222, la historia real que lo inspiró y el lanzamiento de su álbum Make Believe I Make Believe, que verá la luz este mes. Con más de diez años de trayectoria, Tei Shi se mantiene vigente explorando y fusionando géneros que van del pop electrónico al neoperreo. ¿Qué hace tan especial este nuevo proyecto musical de Tei Shi? Descúbrelo en esta entrevista.
Entrevista por: Fernanda Greene
1. Hablemos de 222. Sabemos que nace de una anécdota divertida, pero ¿puedes contarnos un poco más del contexto y cómo surgió la canción?
Creo que cuando colaboras con alguien, todo nace de la energía y la dinámica que se da en el momento. Con Andrea (Loyal Lobos) nos volvemos como niñas chiquitas, entre bromas y risas. Nos conocíamos desde hace años por Instagram, pero nos vimos en persona cuando la invité a ser telonera en la gira de mi último disco. Conectamos mucho y siempre buscábamos el momento para trabajar juntas.
El año pasado en verano, coincidimos en esa vibra de divertirnos, sentirnos libres por la ciudad, mostrar piel. Andrea acababa de regresar de Europa y de terminar una relación muy larga. Me contaba que sentía que algo en ella estaba atrayendo mucha atención masculina. Nos reímos con una anécdota suya en la que un conductor de Uber le pidió su número, aunque también reconocimos que esas situaciones pueden ser molestas. Le dije: “¿Por qué no le diste un número falso?”. De ahí nació la melodía y el gancho: ‘quiere mi número, me lo voy a inventar’.
2. En la canción mencionan moverse por el mundo sin estar pendientes de las miradas masculinas. ¿Sientes que este tema dialoga con tu historia como mujer latina en la industria musical?
Totalmente, sobre todo cuando empiezas muy joven. Yo entré a esta industria antes de los 18, siendo muy vulnerable, y es difícil manejar lo personal y lo profesional. Este trabajo mezcla ambos mundos y, al menos cuando yo inicié, era raro encontrar a mujeres ingenieras, productoras o compositoras.
Estaba rodeada de círculos masculinos y tuve que aprender a poner límites: “Estoy aquí por trabajo, no para hacer amigos”. Sí podía surgir una amistad, pero no salirme de esa línea. Eso me generó mucha frustración y rabia durante años. Con el tiempo, me empoderé gracias a mi talento y me rodeé de mujeres artistas y profesionales. Eso me dio una perspectiva más libre.
Lamentablemente, las mujeres latinas vivimos esto desde muy jóvenes, así que nos entendemos entre nosotras. En 222 quise darle la vuelta y transformarlo en algo juguetón, no desde la frustración que sentí tanto tiempo.
3. En cuanto a la producción musical, ¿cómo encontraste el balance entre tus bases sonoras y los nuevos ritmos?
Todo parte de mis influencias y lo que escucho en el momento. Me encanta el género que evoluciona del reguetón al pop electrónico, pasando por el neoperreo. Artistas como Dinamarca o Meth Math me inspiran mucho porque logran fusionar sonidos que funcionan tanto para público anglo como latino.
Cuando me reuní con Andrea y Noah, productor con el que he trabajado mucho, les mostré varias canciones y nos emocionamos con esta mezcla de sonidos. 222 salió de forma natural: casi la terminamos el mismo día que la escribimos. Andrea, que ha vivido en Colombia y Estados Unidos, se mueve mucho entre el español y el inglés, así que este sonido fue muy auténtico para ambas.

4. Hablando del spanglish, ¿qué representa para ti esta fusión de lenguas y cómo influye en tu conexión con el público?
Es algo que he hecho desde el inicio de mi carrera. En mi primer disco lancé música en español, pero en ese momento estaba con una disquera y un management que tenían mucho control sobre lo que podía publicar. Siempre quise moverme con libertad entre español e inglés, pero durante mucho tiempo no me lo permitieron.
Lograba incluir una o dos canciones en inglés por álbum, pero nunca de manera tan fluida como ahora. Con mi independencia creativa, sin opiniones externas, puedo hacerlo de forma orgánica.
5. Tu nuevo álbum se llama Make Believe I Make Believe. ¿Por qué elegiste este título y qué significa para ti?
El título viene de una frase que escribí para Best Be Leaving, la primera canción que hice para el álbum: “How do I make believe, I make believe? When you waste so much of my time”. Habla de cómo, en medio de tantas distracciones, vuelvo a conectar con mi intuición e independencia a través de la imaginación.
La frase se me quedó en la cabeza y me pareció muy evocadora. Representa la energía con la que hice el disco: un homenaje a la creatividad y la fuerza que todos llevamos dentro. Es la prueba de que una idea pequeña puede crecer y convertirse en algo tan grande como este álbum.
6. Para cerrar, ¿qué mensaje tienes para quienes escuchan tu música y esperan tu nuevo disco?
Primero, gracias por apoyarme todos estos años. Llevo más de una década en esto y sé que muchos fans me acompañan desde el inicio. Han pasado por todas mis etapas y han sido pacientes con los tiempos entre lanzamientos.
Me siento afortunada porque mi público nunca me ha limitado: son personas con gustos diversos y multiculturales, curiosas y abiertas a lo que comparto. Y a quienes se suman ahora, ¡bienvenidos! Este álbum viene acompañado de visuales, gira y videos, con propuestas muy variadas para todos. Estén pendientes el 29 de agosto.
Con la libertad de explorar su creatividad y compartir proyectos tan frescos como 222, Tei Shi se prepara para presentar Make Believe I Make Believe, un viaje sonoro que promete ser toda una experiencia. Síguela en sus redes para no perderte lo que viene.






